Entrevista
a Juan Carlos Alfonso, Director de Dan Den
El bravo
del piano sonero
Entrevistado
por
Corresponsal Local de SalsaPower en
Lima, Perú
Y
retumba el piano sonero de Juan Carlos Alfonso en el
local Habana, de La Victoria, en Lima. El público corea -especialmente
las muchachitas- y se mueven al ritmo de "Por teléfono,
no". El músico no nos visitaba desde 1995 y luce más
enchufado que nunca con su orquesta sonando en vivo. "Es que ahora
tengo un grupo más compacto, con mucha sangre joven y que, particularmente,
me parece con más estabilidad en la percusión", nos
había dicho horas antes de esta presentación. Ahora estaba
ahí, con su público bailando, como a Juan Carlos
le gusta.
Martin: ¿Qué pasó en el 2002 con
Dan Den?
Juan
Carlos: Ese año hubo muchos cambios, tanto de cantantes
como de personal. Y yo acostumbro pensar que lo que sucede, conviene
y así fue. Este nuevo aire me ha venido bien. Aparte de rejuvenecer
el staff de Dan Den, siento que suena mejor la banda,
especialmente en vivo. La orquesta tiene más estabilidad.
Martin:
A ratos suena irónico pensar que con músicos tan jóvenes
hayas encontrado, precisamente, más estabilidad.
Juan
Carlos: Sí, lo sé. Pero acaso no ves que me estoy
quedando sin pelo (risas). No niego que ha sido difícil pero
los muchachos, felizmente, han entendido lo que exactamente quiero.
Tengo varios años de trabajo y sé el camino que hay que
recorrer. Sé de los tropiezos. Siempre te encuentras con obstáculos
nuevos, pero uno siempre va aprendiendo.
Martin:
Cuéntame de la nueva formación de Dan Den.
Juan
Carlos: En cuanto a los soneros están participando Barbarita
Fernández y Dayron Martín. También
alterna Serguey "El Ruso" Rodríguez.
Todos ellos son muy talentosos y pronto van a dar que hablar. En el
trombón hay un muchachito joven (Etnecy Hernández)
que también aporta lo suyo.
Martin:
Me decías que Barbarita era una sonera interesante.
Juan
Carlos: Así es. Actualmente, encuentras muy pocas muchachas
cubanas dispuestas a interesarse por el soneo. Pero Barbarita
está en ese camino y lo hace muy bien.
Martin:
¿Qué se está bailando actualmente en La Habana?
Juan
Carlos: El regaetton suena a nivel mundial y Cuba no es la
excepción. Pero además de ello la gente está conectada
con el hip hop, el rock y claro, la salsa, que nunca dejará de
sonar.
Martin:
Dan Den es una de las orquestas de primera línea
en Cuba. Sin embargo, hay muchos problemas de difusión en este
lado del continente.
Juan
Carlos: Es cierto. A mediados de los noventa el mítico
Jerry Massucci apostó mucho por nosotros. Grabamos para el sello
de la Nueva Fania y llegamos a sonar en radios
como La Mega de Nueva York. Sin embargo, todo se estancó
con la muerte de Massucci. Y la música latina en general está
perdiendo mucho por dos factores: la falta de promotores con visión
y la piratería.
Martin:
Vayamos al sonido de tu piano. ¿Te consideras más cerca
de Luis 'Lilí' Martínez o de Chucho
Valdés?
Juan
Carlos: Son estilos distintos. Lo mío es el piano sonero
y danzonero, es decir lo que hizo "Lilí" Martínez
o Guillermo Rubalcaba. Lo de Chucho
es extraordinario pero él está en el jazz latino.
Martin:
¿Podríamos
decir que eres uno de los pocos de tu generación que está
apostando por el piano sonero?
Juan
Carlos: Es cierto, la mayoría de pianistas cubanos hoy
en día se orientan al jazz. En mi caso, le tengo que agradecer
a mi padre, quien desde pequeño me enseñó a escuchar
a la Orquesta Aragón o a la Charanga
Rubalcaba. Recuerdo que me decía: "Mira los floreos
que hace ese hombre en el piano, las octavas que utiliza". Todo
eso me impactó.
Martin:
¿Qué significó tu encuentro con el maestro Elio
Revé?
Juan
Carlos: A mediados de los años 80 me vió tocando
en una banda de La Habana y me llamó. Me dijo que necesitaba
un pianista con mis cualidades para su charangón y ahí
empezó la historia. Luego también me convertí en
su arreglista y vino la popularidad. Llegar a la Orquesta Revé
fue clave para encontrar el camino del triunfo. La muerte repentina
de Elio nos tomó por sorpresa a todos.
Martin:
Luego lo de Dan Den caería por su propio peso.
Juan
Carlos: Exacto. Uno siempre quiere explorar y darse a conocer
con una propuesta propia. En 1988, en mi pueblo de Bejucal, nace Dan
Den. El formato de la orquesta incluía sintetizadores
y batería electrónica. Una cosa tremenda que pegó
y aquí me tienes.
Martin:
¿Por qué solo utilizas trombones en la sección
de vientos?
Juan
Carlos: Es que siempre me gustaron los trombones. Pienso que
es el sello de lo latino en la orquesta y decidí incluirlos desde
que escuché a Willie Colón, pues -aunque
no lo creas- la salsa que se hacía en Nueva York de los años
70 también llegó a nuestros oídos, especialmente
a través de amigos coleccionistas y periodistas cubanos.
La entrevista termina y Juan Carlos Alfonso pide que
no nos olvidemos de poner que le tiene un profundo respeto a la música
criolla del Perú. "En este país tengo muchos amigos.
Y el Perú -fíjate lo que digo- es uno de los pocos lugares
donde se ha defendido la salsa, pese a problemas de difusión
que aun persisten", afirma con una sonrisa cubana a lo Dan
Den.
Este
redactor, en el local Habana de La Victoria, quedaría sorprendido
luego con el despliegue de la orquesta. El inquietante bajo de Aizar,
el trombón guerrero de Etnecy y la percusión
e improvisación en el canto de Serguey "El Ruso"
Rodríguez (22 años) confirman el exigente criterio
de Juan Carlos para elegir a sus músicos y cantantes.
¡Puro sabor...de Cuba, Dan Den!
Agradecimiento especial:
A Marco Passano y Johnny Hidalgo por las facilidades para la entrevista.
27 de septiembre del 2005